¡Tu CULO puede salvarte de la LESIÓN! O cómo la medida de nuestros isquiones sirve para elegir sillín
Abr24

¡Tu CULO puede salvarte de la LESIÓN! O cómo la medida de nuestros isquiones sirve para elegir sillín

Ningún ciclista duda de la gran importancia que tiene el hecho de llevar la altura del sillín correctamente ajustado, al igual que ocurre con el retroceso, pero no es lo único que debemos tener en cuenta en relación con el sillín. Del mismo modo que el material o tipo de sillín (antiprostático o no, blando o rígido, etc.) influirán en nuestra comodidad y rendimiento hay otro factor que quizá no se tenga tan en cuenta… Hablamos de la anchura del sillín, de la medida de nuestros isquiones y cómo esta medida deberíamos de tenerla muy en cuenta a la hora de elegir si queremos un asiento con más o menos anchura. Como comparación podemos pensar en el número de un zapato, si es muy estrecho nos comprimirá el pie y producirá molestias, pero también es cierto que nadie querría comprar un zapato de una talla superior, porque de la misma manera tendríamos problemas al no adaptarse al pie correctamente. En el caso del sillín tenemos el mismo problema. Por ejemplo, si la distancia entre los isquiones fuese de 135mm… ¿tendríamos que llevar un sillín de 135mm de anchura? En este caso cometeríamos un error, y es que a pesar de que vayamos sentados sobre la bici y no hagamos grandes cambios, resulta evidente que la posición sobre el sillín oscilará con el pedaleo y otros factores, por tanto deberíamos de utilizar un sillín con al menos 2 cm más de anchura que la medida entre nuestros isquiones. Ya sabemos cómo calcular la anchura de nuestro sillín teniendo la medida de nuestros isquiones, ahora bien… ¿Cómo medimos correctamente la medida de nuestros isquiones? Medir la distancia entre los isquiones se puede realizar de diferentes métodos, en un centro especializado puede realizarse mediante una plataforma que mida las presiones, pero hay otro método más sencillo que nos puede ayudar y nos dará un cálculo aproximado para hacerlo desde casa. Usando un cartón corrugado, lo situaremos a una altura inferior a nuestras rodillas (que nos obligue a flexionar las piernas para que los isquiones apoyen por completo) y nos sentaremos encima de él, esperaremos unos segundos para que el peso de nuestro cuerpo deprima el cartón y nos levantaremos. La medida de nuestros isquiones será la distancia de los dos puntos más deprimidos que han quedado marcados en el cartón. ¿Qué problemas surgen de la mala elección de la anchura de un asiento? Ya hablamos en otro post sobre las claves para elegir tu sillín en MTB, pero en esta ocasión queremos hablaros sobre cómo los problemas de una mala elección pueden repercutir seriamente en nuestra salud, a modo de rozamientos y adormecimientos especialmente. Si los isquiones descansan cerca de la nariz del sillín sufriremos...

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Lumbalgia y ciclismo
Sep14

Lumbalgia y ciclismo

Desde hace tiempo montar en bicicleta ha sido un ejercicio recomendado para fortalecer músculos de las piernas, pero sin olvidar que no hace mucho por el fortalecimiento de la columna lumbar. Es un deporte en el que el impacto articular es mínimo, pero aun así debido a la postura de la columna lumbar, en la cual se produce una inversión de la curva (perdida de lordosis fisiológica) y al permanecer en la misma posición durante un tiempo prolongado puede llevar a problemas musculares, los cuales derivan en dolor. Aquí se produce un desequilibrio muscular, en el cual hay músculos que tiran de la pelvis hacia delante y por otro lado otros que tiran hacia detrás. A continuación vamos a ver cómo influyen varios de los músculos: –       Psoas: es el músculo más importante en este tipo de  patología. Tiene origen en las 5 vértebras lumbares hasta insertarse en el fémur, teniendo acción de flexor de cadera. Es el  principal movimiento cuando estas en la bicicleta.  En ciclistas suele estar hipertónico, produciendo un efecto de bloqueo a nivel lumbar y pélvico, llevando a una anteversión de los iliacos. –       Abdominales: son importantes en la estabilización lumbar, sobretodo el trasverso del abdomen. En la bicicleta suelen estar relajados, por lo que un trabajo específico de la musculatura abdominal sería recomendable para evitar que la pelvis se vaya tanto hacia anteversión y así prevenir un mayor sufrimiento lumbar. –       Espinales: suele haber tendencia a sufrir contracturas en esta zona porque es una zona que apenas descansa y está sometida a una tensión constante al ir en bicicleta. –       Cuádriceps: es el músculo que más se trabaja en el pedaleo y por su origen en el hueso iliaco también lleva la pelvis en anteversión. Esta anteversión que adquiere la pelvis durante la práctica deportiva unido a la inversión de la curva lumbar de llevar el cuerpo hacia adelante, produce mucha tensión a nivel de la musculatura lumbar. Esto favorece la aparición de contracturas y con esto el dolor en la zona lumbar.   TRATAMIENTO Para evitar que durante la práctica y después de ella suframos dolores lumbares, habrá que hacer un trabajo específico, el cual  irá enfocado a trabajo de flexibilidad y movilidad articular, además de fortalecimiento de la musculatura abdominal y lumbar –       Flexibilizar y movilizar la columna lumbar y la pelvis. –       Trabajo de estiramientos de psoas y técnicas de terapia manual para tratar la retracción de éste. –       Tonificación de la musculatura abdominal y trabajo del CORE. –       Terapia Manual a nivel lumbar para quitar tensión en la zona. –       Flexibilizar el cuádriceps en su inserción en la pelvis.  ...

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Clinisalud: Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI®)
Sep02

Clinisalud: Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI®)

Todos hablan de la EPI®, pero… ¿qué es exactamente? ¿Se trata de una moda? ¿En qué casos está indicada? ¿En qué lugares se aplica? Vamos por partes… La EPI® es una novedosa técnica que consiste en la aplicación guiada por ecografía de una micro corriente continua, específicamente diseñada y controlada, que produce una reacción electroquímica únicamente en la región degenerada del tejido a tratar. Lo que conseguimos con esto es una nueva respuesta inflamatoria controlada, es decir, la zona se repara y se regenera en un menor tiempo. Para que nos hagamos una idea, es como si queremos pegar dos trozos de madera que están sucios y con polvo, y por mucho pegamento que echemos no se pegará nunca bien. Pero si los trozos los lijamos y le quitamos todo el material defectuoso conseguiremos una pieza sólida. Algo parecido pasa con la EPI® cuando se produce una lesión en un tendón. Si la lesión no se cura bien y mantenemos en el tiempo la inflamación, lo que ocurre es que las estructuras tendinosas se dañan y no terminan de repararse. Alrededor se forma un tejido cicatricial que estorba y no deja que la lesión se cure completamente. Al aplicar estas micro corrientes favorecemos un nuevo proceso de curación y regeneración del tejido conectivo y muscular (Gardner et al, 1999). La EPI® se puede utilizar en lesiones de tejido blando como: Tendón rotuliano, tendón  de Aquiles, pubalgia, epicóndilo lateral y medial, manguito de los rotadores, fascia plantar, etc. En el mundo deportivo es un tratamiento muy utilizado ya que permite tratar un sinfín de lesiones sin inyectar ninguna sustancia al paciente. En Clinisalud actualmente tratamos a muchos pacientes con EPI® obteniendo muy buenos resultados, ayudándonos de un ecógrafo para visualizar la lesión y el punto exacto donde hay que colocar la micro corriente. Los efectos analgésicos, antiinflamatorio, reparadores y regeneradores (Kloth et. Al 1997) hacen que sea el tratamiento de elección para que nuestros pacientes puedan disfrutar nuevamente de su actividad deportiva. Recuerda… haz ejercicio con cabeza, es bueno para tu...

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Lesiones por caídas en bicicleta: fractura de escafoides (Hobys)
Ago10

Lesiones por caídas en bicicleta: fractura de escafoides (Hobys)

Ahora con la llegada del buen tiempo aumenta el número de salidas con la bicicleta, ya que es una buena manera de hacer deporte al aire libre.  El ciclismo siempre tiene sus riesgos, ya que se pueden coger velocidades altas y ante cualquier agente externo nos puede desestabilizar y producir una caída al suelo. Y está claro, ¿quién no se ha caído alguna vez mientras iba en bici? Uno de las cosas que solemos hacer siempre que nos caemos es apoyar las manos para protegernos de la caída, es aquí cuando puede aparecer la fractura de escafoides, ya que caemos con todo nuestro cuerpo sobre la muñeca y puede darse el caso de ejercer demasiada presión sobre el hueso y que éste no sea capaz de soportar tanta fuerza y se produzca la fractura. ANATOMÍA: El escafoides es un hueso de la muñeca, situado en la parte radial de la primera hilera de los huesos del carpo, sirviendo como nexo de unión entre el radio y primer metacarpiano. La vascularización del escafoides también le condiciona unas características especiales que son de vital importancia durante su consolidación o ausencia de la misma, pudiendo llevar a la necrosis del huesos o la pseudoartrosis. Sobre todo ocurre a nivel del polo proximal, ya que el fragmento óseo no recibe la sangre suficiente para poder osificar la fractura   MECANISMO LESIONAL: La mayoría de los casos es una caída sobre la muñeca en extensión, en la cual el escafoides está sometido a una gran fuerza de compresión. Las fracturas del polo proximal, se suelen producir por un mecanismo de hiperextensión puro, mientras que las fracturas del cuerpo por un mecanismo de hiperextensión y compresión. CLÍNICA: Aparece dolor y edema en la zona de la tabaquera anatómica. Además hay impotencia funcional a la hora de hacer fuerza con la mano y agarrar cosas con fuerzas, como limitación de los movimientos del pulgar. Es conveniente ante la aparición de estos síntomas realizar una radiografía para asegurarse de que el escafoides esta fracturado. TRATAMIENTO: El tratamiento inicial está enfocado a la inmovilización para asegurarse que se produzca el callo óseo y no aparezca necrosis o pseudoartrosis, ya que hay gran riesgos de que no se forme bien el callo óseo. Tras un largo periodo de inmovilización, la muñeca estará con numerosas adherencias y perderá gran parte la movilidad, por lo que habrá que trabajar para recuperar los rangos articulares normales de la muñeca, además de ejercicios de fortalecimiento de muñeca y mano. BIBLIOGRAFÍA:   Fracturas de escafoides. Dr. Homid Fahandezh-Saddi Díaz Fracturas de escafoides carpiano. David Redó Gómez Fracturas del escafoides en los niños. A. W....

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Las lesiones de rodilla y el pie en ciclismo
Jul13

Las lesiones de rodilla y el pie en ciclismo

Por todos es sabido que el ciclismo de carretera es un deporte apasionante, que a lo que lo practicas un poco o lo sigues, engancha, por su belleza, por la búsqueda de la superación constante y por qué engañarnos, por su dureza. Tan duro que en numerosas ocasiones llega a ser épico, corredores que se pasan 6 horas encima de la bicicleta, con condiciones climatológicas adversas, cubriendo distancias de más de 200 Km y con medias de velocidad que pueden superar los 45 Km/h, y esto es duro, muy duro. Tan duro que tiene que estar todo perfectamente ajustado, a la perfección, para que el ciclista pueda rendir bien y alcance la meta, ya no hablamos de después de semejante tute, luchar por la victoria en un sprint de unos 300 metros. El inconveniente, si no está todo perfectamente ajustado, además de no rendir correctamente, es que puede acabar en una lesión de mayor o menor grado, desde unas molestias a un problema que tardemos meses en subsanar. Para hacer avanzar la bicicleta, en el ciclismo utilizamos un gesto repetitivo, de mayor o menor esfuerzo en función del ritmo que queramos seguir y los grados + o – de inclinación del punto de nuestra ruta en el que nos encontremos. Las lesiones vienen dadas por un gesto deportivo repetido alterado, es decir, con un pequeño efecto nocivo que a base de repetirse y repetirse, acaba desencadenando en una lesión. El gesto deportivo viene en gran parte condicionado a la bicicleta, con el que el ciclista forma una simbiosis y acaban siendo un elemento solo, es por ello, que un gesto deportivo incorrecto se debe corregir mediante la adaptación de la bicicleta a las características morfológicas y físicas de cada ciclista. Hoy vamos a centrarnos en los problemas que nos pueden aparecer en la rodilla y el pie debidos a algún elemento de la bicicleta que no esté en su posición correcta. Hemos de contar con que la rodilla es la articulación más propensa a padecer patologías, ya que es la que más carga de trabajo soporta durante el pedaleo. Algunos de los problemas más frecuentes que podemos sufrir son: – Tendinitis en el aparato extensor: tanto en la parte superior de la rótula (tendinopatía cuadricipital) como en la inferior (tendinopatía rotuliana), la más común. El origen se debe al sobreentrenamiento y exceso de competiciones, que sobrecargan la inserción de los tendones en la rótula. Si esta patología se produce en repetidas ocasiones puede ser debido a una altura incorrecta del sillín, demasiado bajo, obligando así la rodilla a flexar más de 165º, y/o a una carga excesiva del cuádriceps,...

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